El odio roba la paz

Hace poco una persona me contaba su experiencia vivida el año pasado (2020) e inicios de este (2021) con el diagnóstico médico que le dieron de cáncer linfático. Se estaba enfrentando a algo que desconocía por completo, hasta tal punto que al escuchar a los médicos que le hablaban de inflamación de sus ganglios, nunca lo asoció con un cáncer, solo hasta el día que visitó un centro de cancerología de su ciudad, y el parte médico le concluyó lo que estaba ocurriendo con su salud.  Es impresionante recibir una noticia como esta de la noche a la mañana, sin embargo, uno de los aspectos que más le impresionó fue escuchar que un alto porcentaje del desarrollo de estas enfermedades se daba por estrés y falta de perdón.

Evidentemente, hay muchos factores que inciden en este diagnóstico, y decir que las causas se acuñan a un solo elemento es un error. Lo que si es cierto es que las consecuencias que causa el odio por la falta de perdón son innumerables.

La paz se va de las manos cuando permitimos que el odio se instaure en el corazón. Todo se ve oscuro. Este sentimiento empieza a camuflarse y a presentarse de distintas maneras, principalmente, haciéndonos creer que, frente al mal recibido, lo mínimo que tenemos que sentir es resentimiento. Y es ahí donde el ladrón empieza a quitarnos la alegría, la libertad, la paz.

Si tu corazón está experimentando odio, es hora de pedirle a Dios que sane las heridas desde la raíz. Él llega a vendar tu alma e impedir que se desgarre. La paz que el mundo ofrece es pasajera, mientras que la paz que Dios da es eterna.

 

Deja un Comentario

Padre Carlos Yepes

El Padre Carlos Yepes es un sacerdote Colombiano reconocido por su labor evangelizadora en los medios de comunicación a través de los cuales hace:
Reflexiones diarias del evangelio (Palabra de Vida)
Reflexiones para vivir con sentido
Oraciones diarias

Fundación Amén Comunicaciones

Es una productora Católica, dedicada a la evangelización digital y de televisión.
Su misión es anunciar el evangelio de manera clara, sencilla y existencial al hombre de hoy, tan necesitado de un mensaje de sabiduría, paz y esperanza para su vida.