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Nuestra Señora de las Mercedes

Nuestra Señora de las Mercedes

«La Virgen Madre de la Misericordia»

Hoy la Liturgia hace memoria de la Santísima Virgen María en la advocación de Nuestra señora de la Merced. (Mercedes) Este título significa Misericordia, se puede decir que es la fiesta de la Virgen de la Misericordia. La historia de la Virgen de la Merced, está unida a la de la Orden de los Mercedarios. En el siglo XIII los musulmanes del norte de África y sur de España saqueaban las costas y secuestraban cristianos para ser vendidos como esclavos. El comerciante Pedro Nolasco decidió dedicar su fortuna a liberar esclavos, redimió a 300 en Valencia. Solicitó ayuda a otros comerciantes para liberar al mayor número posible de cautivos. Faltos de recursos Pedro, pensó ingresar a una orden religiosa o irse al desierto. En Oración pidió ayuda a Dios y es la Virgen la que se le apareció en 1218, y le reveló su deseo de ser liberadora a través de una Orden dedicada a salvar a los cautivos de los musulmanes.

Le pidió que fundara esa comunidad religiosa para auxiliar a los cautivos. Pedro le preguntó a María: “¡Oh Virgen María, madre de
gracia, y de Misericordia! ¿Quién podrá creer que tú me mandas?”: María le respondió diciendo: “No dudes, porque es voluntad de Dios que se funde esta congregación en honor mío; será una Orden de hermanos y profesos y como mi hijo Jesucristo, serán puestos para redención y ruina de muchos en Israel y serán signo de contradicción”.

Ante este deseo, San Pedro Nolasco, inspirado por la Santísima Virgen, el 10 de agosto de 1218, fundó en Barcelona, la Orden en
honor a la Merced (que significa obras de misericordia). Su misión tener Misericordia para con los cristianos cautivos en manos de los musulmanes. Muchos de los miembros de la orden (Padres Mercedarios), canjeaban sus vidas por la de presos y esclavos. Fue apoyado por el rey Jaime el Conquistador y aconsejado por San Raimundo de Peñafort. San Pedro Nolasco y sus frailes eran muy devotos de la Virgen María, tomándola como patrona y guía. El Padre Antonio Quexal en 1406, general de la Merced, dice: «María es fundamento y cabeza de nuestra orden”.

En el capítulo general de 1272, los frailes toman el nombre de La Orden de Santa María de la Merced, Redentora de los cautivos y así la honran. Pedro y sus compañeros vistieron el hábito, además de los votos de pobreza, castidad y obediencia, hacían un cuarto voto: dedicar su vida a liberar esclavos y quedarse en lugar de un cautivo en peligro de perder la fe, si no tenían dinero suficiente para rescatarlo.

Pedro Nolasco reconoció siempre a María Santísima como la auténtica fundadora de la congregación mercedaria. La devoción a la Virgen de la Merced se difundió muy pronto por Cataluña, España, Francia, e Italia, a partir del siglo XIII con la labor de
redención de estos religiosos. Con la Evangelización de América, en la que la Orden de la Merced participó desde sus mismos inicios, la devoción a la Virgen de la Merced, se extendió y arraigó profundamente en todo el territorio americano, en ciudades como Cuzco, Lima, Quito y la Villaviciosa de la Concepción, San Juan de Pasto y con mucha fuerza en República Dominicana.

El año 1696, el papa Inocencio XII extendió la fiesta de la Virgen de la Merced a toda la Iglesia el 24 de septiembre y su devoción se difundió por todo el mundo. El carisma mercedario de liberar a los cautivos sigue siendo tan necesario como siempre. El Papa Juan Pablo II enseña que: «María es la imagen más perfecta de la libertad y de la liberación de la humanidad». La Virgen continúa velando desde el cielo por sus hijos cautivos de Satanás y nos pide que cooperemos.

Nosotros debemos dar nuestra vida para que su Hijo viva en nosotros y así pueda liberar a nuestros hermanos. Ella nos enseñará cómo hacerlo. Dios es Padre de Misericordia y María es Madre de Misericordia, que refleja la Misericordia de Dios. La fiesta hoy, no es sólo un recuerdo histórico, sino que es actual también para nosotros, hombres y mujeres de este siglo. La Virgen de la Merced tiene también hoy, la tarea de liberarnos de la esclavitud, sea esta exterior o Interior.

Abundan las esclavitudes, por eso el anhelo de libertad es muy fuerte en nuestro tiempo en todos los hombres y pueblos. La libertad es el valor más grande para el hombre moderno. Ser libre significa, cortar las cadenas que impiden amar, a Dios y a los demás. Libertad de los hijos de Dios es liberación del pecado y del egoísmo para poder amar. La Santísima Virgen es el ser humano más libre: libre de toda esclavitud interior, para poder ser la esclava del Señor “Gracias a su entrega total, María se convirtió en la gran liberadora de la humanidad: permitió el nacimiento del Señor y la liberación universal por medio de Él.

La Virgen de la Merced se representa con el hábito mercedario: túnica, escapulario y capa, todo en color blanco y en el pecho el escudo mercedario, además las cadenas y el grillete, símbolos también del cautiverio. La Virgen de las Mercedes (Nuestra Señora de la Merced, es la Patrona de Barcelona, República Dominicana y de muchas ciudades en España y América y de los presos e internos del mundo. Encomendemos a la Virgen de la Merced, a todos los presos e internos del mundo, sobre todo a quienes han perdido la libertad, por vivir la fe cristiana.

Enseñanza para la vida: 

El Amor a la Santísima Virgen María, debe ser fundamental en nuestra vida. Ella nos libera de las esclavitudes y de todo cuanto nos aparta de su Hijo. Por Ella llegamos a Jesús, como el camino más directo.

Especial Santísimo nombre de María