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Santa María, Madre de Dios

Santa María, Madre de Dios

Solemnidad

«María Reina de todos los santos, es la llena de Gracia»

Iniciar el año con la solemnidad de la Maternidad Divina de María es el mejor principio, Ella es la cabeza de todos los santos, es la mayor, la llena de Gracia por la bondad, sabiduría, amor y poder de Dios. Con esta gran fiesta concluye la octava de Navidad.
Con relación a su vida los evangelios muestran algunos detalles. Pero la mayor parte de sus años transcurren en el silencio de una pequeña aldea.

Vivió en Nazaret, (Galilea), donde recibió el anuncio del Arcángel San Gabriel, concibió por obra del Espíritu Santo a Jesús y se desposó con san José.

Fue a prisa a las montañas de Judea, a visitar a su prima Isabel, la madre de Juan bautista “El Precursor”, Isabel estaba milagrosamente en el sexto mes de embarazo, compartió con esta familia unos tres meses, hasta el nacimiento de Juan.

Por el edicto del emperador Cesar se trasladó con su esposo José a Belén para inscribirse en el censo, Dios dispuso que allí naciera el salvador. La Virgen María dio a luz en las afueras del pueblo, en la soledad, pobreza y desconocimiento de los hombres.

De acuerdo a la ley judía, llevaron al niño a presentarlo en el templo. Allí el profeta Simeón le anunció que una espada le traspasaría el alma. Cuando el cruel herodes ambicioso de poder buscaba al niño para matarlo, San José fue advertido en sueños por un Ángel que huyera a Egipto con la virgen María y el niño.

Después de la muerte de Herodes, regresan a la normalidad y el silencio de la vida en Nazaret, a los 12 años cuando fueron a Jerusalén para celebra la pascua, perdieron al niño y es hallado tres días después en medio de los doctores de la ley en el templo.

María estuvo presente en muchos momentos de la vida pública de Jesús, en las bodas de Canna y a los pies de la cruz en el calvario. Jesús le confió al apóstol san Juan el cuidado de su Santísima madre.

Finalmente, acompaña a los apóstoles, cuando viene el Espíritu Santo prometido en Pentecostés.
La fiesta Mariana más antigua que se conoce en occidente, es la Madre de Dios, desde la época de las persecuciones, en las catacumbas debajo de la ciudad de Roma, hay pinturas con este nombre.

Los primeros cristianos la llamaban “Theotokos” que en griego significa Madre de Dios.
El título «Madre de Dios» es el principal y el más importante de la Virgen María, y de él dependen todos los demás títulos cualidades y privilegios que Ella tiene.
Ante la herejía de Nestorio que negó la maternidad divina de María, se convocó en Éfeso año 431, un concilio se reunieron los 200 obispos del mundo e iluminados por el Espíritu Santo declararon el dogma: «La Virgen María sí es Madre de Dios porque su Hijo, Cristo, es Dios».

Acompañados por la multitud de la ciudad portando antorchas encendidas, hicieron una gran procesión cantando: «Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén».
Tradicionalmente el 01 de enero se celebraba la circuncisión del Señor Jesús, y la maternidad Divina el 11 de octubre, precisamente este día en el año 1962 el Papa san Juan XXIII, colocaba en manos de María Santísima la primera sesión del concilio vaticano II, con la reforma litúrgica de 1969 se trasladó la celebración de la fiesta al 01 de enero.

Hablando de maría como madre de Dios el papa Francisco afirmo: “Decir Madre de Dios nos recuerda esto: Dios se ha hecho cercano con la humanidad como un niño a su madre que lo lleva en el seno”.

Enseñanzas para la vida

Si nosotros hubiéramos podido formar a nuestra madre, ¿qué cualidades no le habríamos dado? Pues Cristo, que es Dios, sí formó a su propia madre. Y ya podemos imaginar que la dotó de las mejores cualidades que una criatura humana puede tener, en la Virgen María encontramos todas las virtudes y todas las gracias en grado sumo, “Dios hizo maravillas en ella” en su vientre virginal se formó el mismo Hijo de Dios, hoy pidámosle con mucha fe y amor que nos forme también a nosotros para que seamos cada día más semejantes a Cristo.

Cuando la Virgen María intercede todo se nos concede, Ella es la omnipotencia suplicante, ¿Qué hijo será capaz de negar algo a su madre? Así mismo Jesús el mejor y mas grande de todos los hijos, no le niega nada a Ella, coloquemos en manos de María Madre de Dios nuestras necesidades, Ella hará lo demás.

Especial Santísimo nombre de María