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Evangelio De Hoy l Padre Carlos Yepes I lunes 26 julio 2021

Evangelio del día 

Para escuchar el evangelio y la reflexión puedes darle clic al video

2 Reyes 4,42-44:

En aquellos días, uno de Baal-Salisá vino a traer al profeta Eliseo el pan de las primicias, veinte panes de cebada y grano reciente en la alforja. Eliseo dijo: Dáselos a la gente, que coman. El criado replicó: ¿Qué hago yo con esto para cien personas? Eliseo insistió: Dáselos a la gente, que coman. Porque así dice el Señor: Comerán y sobrará.
Entonces el criado se los sirvió, comieron y sobró, como había dicho el Señor.

Salmo 145:

R/. Abres tú la mano, Señor, y nos sacias

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor, que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado, que hablen de tus hazañas. R/.

Los ojos de todos te están aguardando, tú les das la comida a su tiempo;
abres tú la mano, y sacias de favores a todo viviente. R/.

El Señor es justo en todos sus caminos, cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente. R/.

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 4,1-6:
Yo, el prisionero por el Señor, os ruego que andéis como pide la vocación a la que habéis sido convocados. Sed siempre humildes y amables, sed comprensivos, sobrellevaos mutuamente con amor; esforzaos en mantener la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz. Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la esperanza de la vocación a la que habéis sido convocados. Un Señor, una fe, un bautismo. Un Dios, Padre de todo, que lo trasciende todo, y lo penetra todo, y lo invade todo.

San Juan 6,1-15:

En aquel tiempo, Jesús se marchó a la otra parte del lago de Galilea (o de Tiberíades). Lo seguía mucha gente, porque habían visto los signos que hacía con los enfermos. Subió Jesús entonces a la montaña y se sentó allí con sus discípulos. Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. Jesús entonces levantó los ojos, y al ver que acudía mucha gente, dice a Felipe: ¿Con qué compraremos panes para que coman éstos?» Lo decía para tentarlo, pues bien sabía él lo que iba a hacer. Felipe contestó: Doscientos denarios de pan no bastan para que a cada uno le toque un pedazo. Uno de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dice: Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y un par de peces; pero, ¿qué es eso para tantos? Jesús dijo: Decid a la gente que se siente en el suelo. Había mucha hierba en aquel sitio. Se sentaron; sólo los hombres eran unos cinco mil. Jesús tomó los panes, dijo la acción de gracias y los repartió a los que estaban sentados, y lo mismo todo lo que quisieron del pescado. Cuando se saciaron, dice a sus discípulos: Recoged los pedazos que han sobrado; que nada se desperdicie. Los recogieron y llenaron doce canastas con los pedazos de los cinco panes de cebada, que sobraron a los que habían comido. La gente entonces, al ver el signo que había hecho, decía: Este sí que es el Profeta que tenía que venir al mundo. Jesús entonces, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró otra vez a la montaña él solo.

Ideas centrales del evangelio por el padre Carlos Yepes

El papa ha convocado la Jornada Mundial de los Abuelos y los Adultos Mayores. Cae como pedrada en ojo la primera lectura tomada del Eclesiástico el libro del Sirácides en el capítulo 44, cuando nos invita a hacer un elogio de aquellos hombres y mujeres ilustres, ancestros nuestros, antepasados de cada uno de nosotros, que brillaron por sus obras, por su misericordia, por su ejemplo de vida.

Hoy pensemos no solamente en los abuelos maternos de Jesús, san Joaquín y santa Ana, sino que pensemos en nuestros abuelos, nuestros padres, nuestros ancestros.

Buena parte de lo que nosotros somos hoy día lo debemos al testimonio de sabiduría, rectitud, honestidad, trabajo laborioso, empeño, espíritu de oración y trascendencia, solidaridad y justicia, valores eternos que observamos en nuestros papás y abuelos que ayudaron en nuestra formación y crianza.

Hoy es un día para reconocer, a partir de estas bellas lecturas, cuánto bien nos han hecho estas personas, muchas de las cuales ya gozan de la gloria de Dios.