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Evangelio De Hoy l Padre Carlos Yepes l miércoles 30 junio 2021

Evangelio del día 

Para escuchar el evangelio y la reflexión puedes darle clic al video

Génesis 21,5.8-20:

Abraham era de cien años cuando le nació su hijo Isaac. Creció el niño y fue destetado, y Abraham hizo un gran banquete el día que destetaron a Isaac. Vio Sara al hijo que Agar la egipcia había dado a Abraham jugando con su hijo Isaac, dijo a Abraham: «Despide a esa criada y a su hijo, pues no va a heredar el hijo de esa criada juntamente con mi hijo, con Isaac». Sintiólo mucho Abraham, por tratarse de su hijo, pero Dios dijo a Abraham: «No lo sientas ni por el chico ni por tu criada. En todo lo que te dice Sara, hazle caso; pues aunque por Isaac llevará tu nombre una descendencia, también del hijo de la criada haré una gran nación, por ser descendiente tuyo». Levantóse, pues, Abraham de mañana, tomó pan y un odre de agua, y se lo dio a Agar, le puso al hombro el niño y la despidió. Ella se fue y anduvo por el desierto de Berseba. Como llegase a faltar el agua del odre, echó al niño bajo una mata,y ella misma fue a sentarse enfrente, a distancia como de un tiro de arco, pues decía: «No quiero ver morir al niño». Sentada, pues, enfrente, se puso a llorar a gritos. Oyó Dios la voz del chico, y el Ángel de Dios llamó a Agar desde los cielos y le dijo: «¿Qué te pasa, Agar? No temas, porque Dios ha oído la voz del chico en donde está. ¡Arriba!, levanta al chico y tenle de la mano, porque he de convertirle en una gran nación». Entonces abrió Dios los ojos de ella, y vio un pozo de agua. Fue, llenó el odre de agua y dio de beber al chico. Dios asistió al chico, que se hizo mayor y vivía en el desierto, y llegó a ser gran arquero.

Salmo 34:

R/.Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha.

El ángel del Señor acampa en torno a sus fieles y los protege. Gustad y ved qué bueno es el Señor, dichoso el que se acoge a él. R/.

Todos sus santos, temed al Señor, porque nada les falta a los que le temen; los ricos empobrecen y pasan hambre, los que buscan al Señor no carecen de nada. R/.

Venid, hijos, escuchadme: os instruiré en el temor del Señor; ¿Hay alguien que ame la vida
y desee días de prosperidad? R/.

San Mateo 8,28-34:

En aquel tiempo, llegó Jesús a la otra orilla, a la región de los gerasenos. Desde el cementerio dos endemoniados salieron a su encuentro; eran tan furiosos que nadie se atrevía a transitar por aquel camino. Y le dijeron a gritos: -¿Qué quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Has venido a atormentarnos antes de tiempo? Una gran piara de cerdos a distancia estaba hozando. Los demonios le rogaron: -Si nos echas, mándanos a la piara. Jesús les dijo: -Id. Salieron y se metieron en los cerdos. Y la piara entera se abalanzó acantilado abajo y se ahogó en el agua. Los porquerizos huyeron al pueblo y lo contaron todo, incluyendo lo de los endemoniados. Entonces el pueblo entero salió a donde estaba Jesús y, al verlo, le rogaron que se marchara de su país.

Ideas centrales del evangelio por el padre Carlos Yepes

Si el hombre afligido clama, llama al Señor, él lo escucha y lo libra de sus angustias; no es otro el sentido de la primera lectura que hoy nos presenta el libro del Génesis, cuando con dolor Abraham debe dejar partir a Agar, su criada egipcia y el hijo que tuvo con ella, Ismael, ante los reclamos airados de su esposa Sara.

Hoy reconocemos que aunque a veces hay desencuentros humanos y en el seno incluso de la misma familia, como aconteció entre estas dos mujeres: la esposa, Sara, y la criada Agar, y los dos hijos, Isaac e Ismael, Dios bendijo abundantemente al hijo legítimo, Isaac, sin dejar de bendecir al hijo bastardo, Ismael.

En el evangelio, Jesús se presenta como el que vence el mal en la vida del hombre, cuando hoy sentimos, en nuestra sociedad, la cercanía del mal por la violencia de otros, por su injusticia, por la opresión, por la falta de solidaridad y el egoísmo nunca olvidemos que Dios no nos abandona, que Jesús quiere liberarnos del mal de otros e incluso del mal dentro de nosotros.