Inicio / Evangelio / Evangelio De Hoy l Padre Carlos Yepes I jueves 02 septiembre 2021
Generic filters

Filtro

Evangelio De Hoy l Padre Carlos Yepes I jueves 02 septiembre 2021

Evangelio del día 

Para escuchar el evangelio y la reflexión puedes darle clic al video

Colosenses 1, 9-14:

Hermanos: Desde que nos enteramos de vuestra conducta, no dejamos de rezar por vosotros y de pedir que consigáis un conocimiento perfecto de su voluntad, con toda sabiduría e inteligencia espiritual. De esta manera vuestra conducta será digna del Señor, agradándole en todo; fructificaréis en toda clase de obras buenas y aumentará vuestro conocimiento de Dios. El poder de su gloria os dará fuerza para soportar todo con paciencia y magnanimidad, con alegría dando gracias a Dios Padre, que os ha hecho capaces de compartir la herencia del pueblo santo en la luz. Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas, y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido, por cuya sangre hemos recibido la redención, el perdón de los pecados.

Salmo (98)

El Señor da a conocer su victoria.

El Señor da a conocer su victoria revela a las naciones su justicia: se acordó de su misericordia y de su fidelidad en favor de la casa de Israel.

Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios.
Aclama al Señor, tierra entera, gritad, vitoread, tocad.

Tocad la cítara para el Señor, suenen los instrumentos: con clarines y al son de trompas aclamad al Rey y Señor.

San Lucas 5,1-11:

En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la Palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret; y vio dos barcas que estaban junto a la orilla: los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra. Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente. Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: -Rema mar adentro y echad las redes para pescar. Simón contestó: -Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes. Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande, que reventaba la red. Hicieron señas a los socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano. Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían. Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús, diciendo: -Apártate de mí, Señor, que soy un pecador. Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Jesús dijo a Simón: -No temas: desde ahora serás pescador de hombres. Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.

Ideas centrales del evangelio por el padre Carlos Yepes

A veces construimos la existencia, la empresa, la familia, los proyectos personales, apoyados solamente en nosotros y encontramos exiguos o nulos frutos o resultados.

A veces nos preguntamos, ¿Qué he hecho de mi vida, a los treinta y cinco, cuarenta, cincuenta años?, y hemos olvidado que no construimos la existencia desde Cristo, desde sus mandatos y palabras sabias, sino desde nuestros criterios puramente humanos.
Al constatar el apóstol Pedro la pesca sobreabundante, apoyado solamente en la palabra de Jesús, se siente sobrecogido, está conmovido hasta el extremo; lo mismo ocurre, dice el evangelista a sus compañeros Santiago y Juan, hermanos entre sí.

Lo único que atina a hacer el apóstol Pedro, es a postrarse frente al Señor y a decirle: “apártate de mí que soy un pecador”.

Él no alcanzaba a reconocer que sus exiguos resultados se habían dado porque se apoyaba solamente en sus capacidades y criterios y que ahora por el contrario, la abundancia de resultados y de frutos en la vida, se daba precisamente porque se había confiado en Dios.
En efecto Jesús, ante la proeza que a ojos de los apóstoles ha realizado, les hace un llamado, dice: “No teman, desde ahora serán no pescadores de sencillos animales, serán pescadores de hombres, pescadores de almas”.