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Evangelio De Hoy l Padre Carlos Yepes I jueves 28 octubre 2021

Evangelio del día 

Para escuchar el evangelio y la reflexión puedes darle clic al video

Efesios 2,19-22:

Ya no sois extranjeros ni forasteros, sino que sois ciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. Estáis edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, y el mismo Cristo Jesús es la piedra angular. Por Él todo el edificio queda ensamblado, y se va levantando hasta formar un templo consagrado al Señor. Por Él también vosotros os vais integrando en la construcción, para ser morada de Dios, por el Espíritu.

Salmo (19) 18

A toda la tierra alcanza su pregón.

El cielo proclama la gloria de Dios, el firmamento pregona la obra de sus manos: el día al día le pasa el mensaje, la noche a la noche se lo susurra.

Sin que hablen, sin que pronuncien, sin que resuene su voz, a toda la tierra alcanza su pregón y hasta los límites del orbe su lenguaje.

San Lucas 6,12-19:

Por entonces, subió Jesús a la montaña a orar, y pasó la noche orando a Dios.
Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, escogió a doce de ellos y los nombró apóstoles: Simón, al que puso de nombre Pedro, y Andrés, su hermano, Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago Alfeo, Simón apodado el Celotes, Judas el de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor. Bajó Jesús del monte con los Doce y se paró en un llano con un grupo grande de discípulos y de pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón. Venían a oírlo y a que los curara de sus enfermedades los atormentados por espíritus inmundos quedaban curados, y la gente trataba de tocarlo, porque salía de Él una fuerza que los curaba a todos.

Ideas centrales del evangelio por el padre Carlos Yepes

No hay otro camino, no hay otro umbral, no hay otra puerta por dónde cruzar, y recibir la vida nueva, que Dios nos quiere comunicar en Jesucristo.

Pretender alcanzar la vida en felicidad, la vida en plenitud, por puertas distintas a Cristo, es una verdadera insensatez.

Solo por el camino de la humildad, que no de la vanidad o la soberbia de la vida, solo por el camino de la mortificación, (esto es morir a nosotros mismos), morir a nuestra soberbia, morir a nuestros pareceres, solo a través de ese morir, podremos descubrir que la puerta que es Cristo es angosta.