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Evangelio De Hoy – Padre Carlos Yepes – lunes 04 abril 2022

Evangelio del día 

Para escuchar el evangelio y la reflexión puedes darle clic al video

Daniel 13, 41c-62

En aquellos días, la asamblea condenó a Susana a muerte.
Susana dijo gritando: «Dios eterno, que ves lo desconocido, que lo sabes todo antes de que suceda, tú sabes que han dado falso testimonio contra mí, y ahora tengo que morir, siendo inocente de lo que su maldad ha inventado contra mí». Y el Señor escuchó su voz.

Mientras la llevaban para ejecutarla, Dios suscitó el espíritu santo en un muchacho llamado Daniel; y éste dio una gran voz: «Soy yo inocente de la sangre de esta».

Toda la gente se volvió a mirarlo, y le preguntaron: «¿Qué es lo que estás diciendo?».

Él, plantado en medio de ellos, les contestó: «Pero, ¿están locos, hijos de Israel? ¿Conque, sin discutir la causa ni conocer la verdad condenan a una hija de Israel? Vuelvan al tribunal, porque esos han dado falso testimonio contra ella».

La gente volvió a toda prisa, los ancianos le dijeron: «Ven, siéntate con nosotros e infórmanos, porque Dios mismo te ha dado la ancianidad».

Daniel les dijo: – «Sepárenlos lejos uno del otro, que los voy a interrogar»
Cuando estuvieron separados el uno del otro, él llamó a uno de ellos y le dijo:

«¡Envejecido en días y en crímenes! Ahora vuelven tus pecados pasados, cuando dabas sentencias injustas condenando inocentes y absolviendo culpables, contra el mandato del Señor: «No matarás ni al inocente ni al justo. » Ahora, puesto que tú la viste, dime ¿debajo de qué árbol los viste abrazados?».

Él contestó: «Debajo de una acacia».

Respondió Daniel: «Tu calumnia se vuelve contra ti. Un ángel de Dios ha recibido ya la sentencia divina y te va a partir por medio».

Lo apartó, mandó traer al otro y le dijo: «¡Hijo de Canaán, y no de Judá! La belleza te sedujo y la pasión pervirtió tu corazón. Lo mismo hacían con las mujeres israelitas, y ellas por miedo se acostaban con ustedes; pero una mujer judía no ha tolerado su maldad.
Ahora dime: ¿bajo qué árbol los sorprendiste abrazados?».

Él contestó: «Debajo de una encina».

Replicó Daniel: «Tu calumnia también se vuelve contra ti. El ángel de Dios aguarda con la espada para dividirte por medio. Y así acabará con vosotros».
Entonces toda la asamblea se puso a gritar bendiciendo a Dios, que salva a los que esperan en él. Se alzaron contra los dos ancianos, a quienes Daniel había dejado convictos de falso testimonio por su propia confesión, e hicieron con ellos lo mismo que ellos habían tramado contra el prójimo.

Les aplicaron la ley de Moisés y los ajusticiaron. Aquel día se salvó una vida inocente.
Palabra de Dios. Te alabamos Señor.

Salmo 23 (22)

Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque Tú vas conmigo.

El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas. /R.
Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque Tú vas conmigo.

Me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre. Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque Tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan. /R.
Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque Tú vas conmigo.

Preparas una mesa ante mí, enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa. /R.
Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque Tú vas conmigo.

Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor por años sin término. R.
Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque Tú vas conmigo.

San Juan 8, 1-11

Jesús se dirigió al Monte de los Olivos. Y por la mañana temprano fue otra vez al templo, y todo el pueblo se reunió junto a Él. Él se sentó y se puso a enseñarles.
Entonces los escribas y los fariseos le llevaron una mujer que habían sorprendido cometiendo adulterio, la colocaron en medio y le dijeron a Jesús:
“Maestro, a esta mujer la sorprendimos en el momento mismo de cometer adulterio. Y en la Ley nos mandó Moisés que a esas personas hay que darles muerte apedreándolas. ¿Tú qué dices?”
Esto lo decían para ponerlo dificultades y tener de qué acusarlo. Pero Jesús se inclinó y empezó a escribir con el dedo en el suelo. Como ellos siguieron insistiendo con la pregunta, Él se levantó y les dijo:
“¡El que no tenga pecado, que le tire la primera piedra!”. Y se volvió a inclinar y siguió escribiendo en el suelo.
Ellos, al oír esto, se fueron retirando uno por uno, comenzando por los más viejos; y quedó solo Jesús, con la mujer, que seguía allí delante.
Entonces se incorporó y le preguntó:
“Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te condenó?”
Ella respondió: “Nadie, Señor”.
Jesús le dijo: “Pues tampoco yo te condeno. Vete, y de ahora en adelante no peques más”

Ideas centrales del evangelio por el padre Carlos Yepes

¿Por qué se calumnia hoy?

1) Por envidia y celos humanos,
2) Por resentimiento y odio.
3) Por interés económico (extorsión), político, ideológico.
4) Por ligereza humana.

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