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Evangelio De Hoy l Padre Carlos Yepes I martes 10 agosto 2021

Evangelio del día 

Para escuchar el evangelio y la reflexión puedes darle clic al video

2 Corintios 9,6-10:

Hermanos: El que siembra tacañamente, tacañamente cosechará; el que siembra generosamente, generosamente cosechará. Cada uno dé como haya decidido su conciencia: no a disgusto ni por compromiso; porque al que da de buena gana lo ama Dios. Tiene Dios poder para colmaros de toda clase de favores, de modo que, teniendo siempre lo suficiente, os sobre para obras buenas. Como dice la Escritura: «Reparte limosna a los pobres, su justicia es constante, sin falta.» El que proporciona semilla para sembrar y pan para comer os proporcionará y aumentará la semilla, y multiplicará la cosecha de vuestra justicia.

Salmo 112

Dichoso el que se apiada y presta.

Dichoso quien teme al Señor y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra, la descendencia del justo será bendita.

Dichoso el que se apiada y presta, y administra rectamente sus asuntos.
El justo jamás vacilará, su recuerdo será perpetuo.

No temerá las malas noticias, su corazón está firme en el Señor.
Su corazón está seguro, sin temor, hasta que vea derrotados a sus enemigos.

Reparte limosna a los pobres; su caridad es constante, sin falta,
y alzará la frente con dignidad.

San Juan 12,24-26:

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Os aseguro que, si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo premiará.»

Ideas centrales del evangelio por el padre Carlos Yepes

Todo lo que sembremos con tacañería o con generosidad eso mismo cosecharemos, no pocas veces nos quejamos, porque termine en la vida tan solo, porque me han pagado de esta manera y no debemos interrogarnos solamente sobre la cosecha abundante o escasa que tenemos, sino la manera como hemos sembrado a lo largo de nuestra vida.

Hoy te invito para que descubras que, en el mundo, todo lo que sembremos eso cosecharemos, en esta tierra en la vida eterna y te exhorto para que siembres con generosidad, el amor, el perdón, la misericordia, la justicia con los demás.

Dios siempre retribuye con generosidad, da de buena gana al que lo ama y al que da. Como dice precisamente el texto evangélico, “hay alegría en recibir, pero hay mucha más alegría en dar” y la vida nos enseña que nadie es tan rico, tan rico, que no tenga algo o mucho que recibir y nadie es tan pobre, tan pobre, que no tenga algo o mucho por dar a los demás.