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Evangelio De Hoy l Padre Carlos Yepes I martes 28 septiembre 2021

Evangelio del día 

Para escuchar el evangelio y la reflexión puedes darle clic al video

Zacarías 8,20-23:

Así dice el Señor de los Ejércitos: –Todavía vendrán pueblos y habitantes de grandes ciudades, y los de una ciudad irán a otra diciendo: Vayamos a implorar al Señor, a consultar al Señor de los Ejércitos. –Yo también voy contigo. Y vendrán pueblos incontables y numerosas naciones a consultar al Señor de los Ejércitos en Jerusalén y a implorar su protección. Así dice el Señor de los Ejércitos: –Aquel día diez hombres de cada lengua extranjera agarrarán a un judío por la orla del manto, diciendo: Queremos ir con vosotros, pues hemos oído que Dios está con vosotros.

Salmo 87

Dios está con nosotros.

Él la ha cimentado sobre el monte santo; y el Señor prefiere las puertas de Sión a todas las moradas de Jacob. ¡Qué pregón tan glorioso para ti, ciudad de Dios!

Contaré a Egipto y a Babilonia entre mis fieles, filisteos, tirios y etíopes han nacido allí.»

Se dirá de Sión: «Uno por uno todos han nacido en ella; el Altísimo en persona la ha fundado.»

El Señor escribirá en el registro de los pueblos: «Este ha nacido allí.» Y cantarán mientras danzan: «Todas mis fuentes están en ti.»

San Lucas 9,51-56:

Cuando se iba cumpliendo el tiempo de ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén. Y envió mensajeros por delante. De camino entraron en una aldea de Samaria para prepararle alojamiento. Pero no lo recibieron, porque se dirigía a Jerusalén. Al ver esto, Santiago y Juan, discípulos suyos, le preguntaron: -Señor, ¿quieres que mandemos bajar fuego del cielo y acabe con ellos? Él se volvió y les regañó, y dijo: -No sabéis de qué espíritu sois. Porque el Hijo del Hombre no ha venido a perder a los hombres, sino a salvarlos. Y se marcharon a otra aldea.

Ideas centrales del evangelio por el padre Carlos Yepes

Santiago y Juan, rabiosos, reprochan a la gente de Samaría su incredulidad, y piden a Jesús que mande caer fuego del cielo, que acabe con ellos.

Jesús los reprende y les muestra que el camino no es la confrontación, la hostilidad, la venganza, las rabietas, que son típicas estrategias de los hombres del mundo.

Nunca sacamos nada bueno de momentos de rabietas, reproches, reclamos, regaños y cantaleta, a diestra y siniestra, es mejor orar por las personas.

La conversión de nuestro corazón a Cristo, una conversión que no se hace por imposición, y esto lo debemos de aprender para siempre, Dios se propone, no se impone.

Si algo necesita hoy nuestro mundo, frente a la rebeldía de no pocos que no quieren recibir el evangelio, es paciencia, mansedumbre, suavidad.