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Evangelio De Hoy l Padre Carlos Yepes I miércoles 04 agosto 2021

Evangelio del día 

Para escuchar el evangelio y la reflexión puedes darle clic al video

Números 13,

En aquellos días, el Señor dijo a Moisés en el desierto de Farán: – «Envía gente a explorar el país de Canaán, que yo voy a entregar a los israelitas: envía uno de cada tribu, y que todos sean jefes.» Al cabo de cuarenta días volvieron de explorar el país; y se presentaron a Moisés, a Aarón y a toda la comunidad israelita, en el desierto de Farán, en Cades. Presentaron su informe a toda la comunidad y les enseñaron los frutos del país. Y les contaron: «Hemos entrado en el país adonde nos enviaste; es una tierra que mana leche y miel; aquí tenéis sus frutos. Pero el pueblo que habita el país es poderoso, tienen grandes ciudades fortificadas, hemos visto allí hijos de Anac. Amalec vive en la región del desierto, los hititas, jebuseos y amorreos viven en la montaña, los cananeos junto al mar y junto al Jordán.» Caleb hizo callar al pueblo ante Moisés y dijo: «Tenemos que subir y apoderamos de esa tierra, porque podemos con ella.» Pero los que habían subido con él replicaron: «No podemos atacar al pueblo, porque es más fuerte que nosotros.» Y desacreditaban la tierra que habían explorado delante de los israelitas. «La tierra que hemos cruzado y explorado es una tierra que devora a sus habitantes; el pueblo que hemos visto en ella es de gran estatura. Hemos visto allí gigantes, hijos de Anac: parecíamos saltamontes a su lado, y así nos veían ellos.» Entonces toda la comunidad empezó a dar gritos, y el pueblo lloró toda la noche. El Señor dijo a Moisés y Aarón: «¿Hasta cuándo seguirá esta comunidad malvada protestando contra mí? he oído a los israelitas protestar de mí. Pues diles: «Por mi vida -oráculo del Señor-, que os haré lo que me habéis dicho en la cara; en este desierto caerán vuestros cadáveres, y de todo vuestro censo, contando de veinte años para arriba, los que protestasteis contra Mí no entraréis en la tierra donde juré que os establecería. Sólo exceptúo a Josué, hijo de Nun, y a Caleb, hijo de Jefoné. Contando los días que explorasteis la tierra, cuarenta días, cargaréis con vuestra culpa un año por cada día, cuarenta años. Para que sepáis lo que es desobedecerme. Yo, el Señor, juro que trataré así a esa comunidad perversa que se ha amotinado contra mí: en este desierto se consumirán y en él morirán.»

Salmo 106

Acuérdate de mí, Señor, por amor a tu pueblo.

Hemos pecado con nuestros padres, hemos cometido maldades e iniquidades. Nuestros padres en Egipto no comprendieron tus maravillas.

Bien pronto olvidaron sus obras, y no se fiaron de sus planes: ardían de avidez en el desierto y tentaron a Dios en la estepa.

Se olvidaron de Dios, su salvador, que había hecho prodigios en Egipto, maravillas en el país de Cam, portentos junto al mar Rojo.

Dios hablaba ya de aniquilados; pero Moisés, su elegido, se puso en la brecha frente a él, para apartar su cólera del exterminio.

San Mateo 15,21-28:

En aquel tiempo, Jesús salió y se retiró al país de Tiro y Sidón. Entonces una mujer cananea, saliendo de uno de aquellos lugares, se puso a gritarle: -Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo. Él no le respondió nada. Entonces los discípulos se le acercaron a decirle: -Atiéndela, que viene detrás gritando. Él les contestó: -Sólo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel. Ella los alcanzó y se postró ante él, y le pidió de rodillas: -Señor, socórreme. Él le contestó: -No está bien echar a los perros el pan de los hijos. Pero ella repuso: -Tienes razón, Señor; pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos. Jesús le respondió: -Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas. En aquel momento quedó curada su hija.

Ideas centrales del evangelio por el padre Carlos Yepes

Si hay una virtud importante en la vida es la fe, como confianza existencial, absoluta y permanente en el amor de Dios que acompaña, que sostiene y que guía he ilumina nuestra vida.

Nunca ores y nunca te dirijas a Dios dudando de si él es capaz o no, de poder alcanzar la bendición, el favor, el beneficio, la súplica que hoy clama desde tu corazón; creemos desde la fe y así lo decimos cuando lo recitamos en la eucaristía dominical creo que Dios es padre todopoderoso, no es medianamente poderoso ni mínimamente poderoso, es omnipotente todo lo puede.

Yo siento que la gente ora, ¡con miedo¡, que la gente cree con temores, que en el fondo dudamos si Dios nos escucha y sobre todo si querrá bendecirnos.

Que tú oración y tú fe sea confiada, confiada en que Dios lo puede todo, en que Dios que te ama totalmente quiere lo mejor para tú vida.