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Evangelio De Hoy l Padre Carlos Yepes I miércoles 10 noviembre 2021

Evangelio del día 

Para escuchar el evangelio y la reflexión puedes darle clic al video

Sabiduría 6,1-11

Oíd, reyes, y entended.

Aprended, soberanos de los confines de la tierra.

Estad atentos los que gobernáis multitudes y estáis orgullosos de la muchedumbre de vuestros pueblos.

Porque del Señor habéis recibido el poder, del Altísimo la soberanía; Él examinará vuestras obras y sondeará vuestras intenciones.

Si, como ministros que sois de su reino, no habéis gobernado rectamente, ni guardado la ley, ni caminado siguiendo la voluntad de Dios, terrible y repentino caerá sobre vosotros.

Porque un juicio implacable espera a los que mandan; al pequeño, por piedad, se le perdona, pero los poderosos serán poderosamente castigados.

Que el Señor de todos ante nadie retrocede, no hay grandeza que se le imponga; al pequeño como al grande él mismo los hizo

y de todos tiene igual cuidado, pero un examen severo espera a los que están en el poder.

A vosotros, pues, soberanos, se dirigen mis palabras para que aprendáis sabiduría y no caigáis; porque los que guarden santamente las cosas santas, serán reconocidos santos, y los que se dejaren instruir de ellas, encontrarán defensa.

Desead, pues, mis palabras; ansiadlas, que ellas os instruirán.

Salmo 82

Levántate, oh, Dios, y juzga la tierra.

Proteged al desvalido y al huérfano, haced justicia al humilde y al necesitado, defended al pobre y al indigente, sacándolos de las manos del culpable.

Yo declaro: «Aunque seáis dioses e hijos del Altísimo todos,
moriréis como cualquier hombre, caeréis, príncipes, como uno de tantos».

San Lucas 17,11-19:

En aquel tiempo, yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea.

Cuando iba a entrar en un pueblo, vinieron a su encuentro diez leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían:

Jesús, maestro, ten compasión de nosotros.

Al verlos, les dijo: Id a presentaros a los sacerdotes.

Y mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos, y se echó por tierra a los pies de Jesús, dándole gracias.

Este era un samaritano.

Jesús tomó la palabra y dijo:

¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve ¿dónde están?, ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?

Y le dijo: Levántate, vete: tu fe te ha salvado.

Ideas centrales del evangelio por el padre Carlos Yepes

Ocurre que, de los diez leprosos, uno extranjero, samaritano, tiene la delicadeza de corazón, para regresar donde Jesús, y agradecer, con humildad y sencillez, el bien, la salud, la sanación de su cuerpo.

Nos dice en efecto el evangelista san Lucas: “que, alabando a Dios, se postra ante Jesús, rostro en tierra a los pies de Jesús, y le da gracias con gran humildad”.

Hoy te pregunto: ¿cuándo Jesús ha realizado tantas obras en tu vida, cuando te ha curado el momento de enfermedad, cuando te ha librado de accidentes, cuando te has levantado de decaídas, cuando te ha mostrado un futuro luminoso, donde todo parecía oscuridad y tormenta? ¿Has regresado agradeciendo a Dios?
¿Por qué somos ingratos?: la primera respuesta es que el orgulloso nunca será agradecido, eso solo, lo entiende el humilde de corazón, porque el orgulloso cree merecerlo todo, cree tener derecho a todo.

El humilde por el contrario, reconoce que toda bondad, que todo favor que recibe en su vida, es por pura gratuidad, porque él siente que no merece, por merecimientos, o méritos propios, no merece nada para su vida.