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Evangelio De Hoy l Padre Carlos Yepes I viernes 07 enero 2022

Evangelio del día 

Para escuchar el evangelio y la reflexión puedes darle clic al video

1 san Juan 5, 5-13

Queridos hermanos: ¿Quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? Este es el que vino por el agua y la sangre: Jesucristo. No solo en el agua, sino en el agua y en la sangre; y el Espíritu es quien da testimonio, porque el Espíritu es la Verdad. Porque tres son los que dan testimonio: el Espíritu, el agua y la sangre, y el testimonio de los tres es único. Si aceptamos el testimonio humano, mayor es el testimonio de Dios. Pues este es el testimonio de Dios, que ha dado testimonio acerca de su Hijo.

El que cree en el Hijo de Dios tiene el testimonio en sí mismo. Quien no cree a Dios lo hace mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. Y este es el testimonio: Dios ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo.

Quien tiene al Hijo tiene la vida, quien no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida. Les he escrito estas cosas a los que creen en el Nombre del Hijo de Dios, para que se den cuenta de que tienen vida eterna.

Salmo 147

Glorifica al Señor, Jerusalén.

Glorifica al Señor, Jerusalén; alaba a tu Dios, Sión. Que ha reforzado los cerrojos de tus puertas, y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R/.
Glorifica al Señor, Jerusalén.

Ha puesto paz en tus fronteras, te sacia con flor de harina. Él envía su Mensaje a la tierra, y su Palabra corre veloz. R/.
Glorifica al Señor, Jerusalén.

Anuncia su Palabra a Jacob, sus decretos y mandatos a Israel; con ninguna nación obró así, ni les dio a conocer sus mandatos. R/.
Glorifica al Señor, Jerusalén.

San Lucas 5, 12-16

Sucedió que, estando Jesús en una de las ciudades, se presentó un hombre lleno de lepra; al ver a Jesús, cayendo sobre su rostro, le suplicó diciendo: «Señor, si quieres, puedes limpiarme». Y extendiendo la mano, lo tocó diciendo: «Quiero, queda limpio». Y enseguida la lepra se le quitó.

Y Él le ordenó no comunicarlo a nadie; y le dijo: «Ve, preséntate al sacerdote y ofrece por tu purificación según mandó Moisés, para que les sirva de testimonio». Se hablaba de Él cada vez más, y acudía mucha gente a oírlo y a que los curara de sus enfermedades. Él, por su parte, solía retirarse a despoblado y se entregaba a la oración.

Ideas centrales del evangelio por el padre Carlos Yepes

El evangelista Lucas nos presenta la curación de un leproso, que con grande confianza, y sobre todo una profunda humildad se encuentra con Jesús, se postra corporalmente ante Él, y le ruega diciéndole: “Señor Jesús, si lo quieres, si es tu voluntad, puedes curarme, puedes dejarme limpio de mi lepra”.

Pero avanza el evangelista, y nos dice que Jesús, venciendo las prohibiciones rituales de la época, que impedían que se tocara un leproso, por riesgo al contagio y a quedar impuros, extiende la mano y toca corporalmente al leproso, y ante sus súplicas: “si puedes ayúdame a quedar limpio de mi lepra”, Jesús le responde: “Si quiero, quedas limpio de tu lepra”, nos dice san Lucas que la curación es instantánea, y que según el mandato ritual, debía de presentarse ante el sacerdote de su comunidad, para que certificara que había sido sanado, y pudiera ser resocializado, reinsertado en su comunidad.

Jesús solo le pide guardar discreción sobre esta curación, pero nos dice que el hombre, haciendo exactamente lo contrario, hablaba cada vez más a mucha gente de la bondad, de la bendición, de la curación extraordinaria que Jesús había realizado en él.