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Evangelio De Hoy l Padre Carlos Yepes l lunes 7 junio 2021

Para escuchar el evangelio y la reflexión puedes darle clic al video

San Pablo a los Corintios 1, 1-7

Pablo, apóstol de Cristo Jesús por designio de Dios, y el hermano Timoteo, a la Iglesia de Dios que está en Corinto y a todos los santos que residen en toda Acaya: les deseamos la gracia y la paz de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo. ¡Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordia y Dios del consuelo! Él nos alienta en nuestras luchas hasta el punto de poder nosotros alentar a los demás en cualquier lucha, repartiendo con ellos el ánimo que nosotros recibimos de Dios. Si los sufrimientos de Cristo rebosan sobre nosotros, gracias a Cristo rebosa en proporción nuestro ánimo. Si nos toca luchar, es para su aliento y salvación; si recibimos aliento, es para comunicarles un aliento con el que puedan aguantar los mismos sufrimientos que padecemos nosotros. Nos dan firmes motivos de esperanza, pues sabemos que si son compañeros en el sufrir, también lo son en el buen ánimo.

Salmo 34:

R/. Gusten y vean qué bueno es el Señor.

Bendigo al Señor en todo momento, su alabanza está siempre en mi boca; mi alma se gloría en el Señor: que los humildes lo escuchen y se alegren. /R.

Proclamen conmigo la grandeza del Señor, ensalcemos juntos su Nombre. Yo consulté al Señor, y me respondió, me libró de todas mis ansias. /R.

Contémplenlo, y quedarán radiantes, su rostro no se avergonzará. Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha y lo salva de sus angustias. /R.

El ángel del Señor acampa en torno a sus fieles y los protege. Gusten y vean qué bueno es el Señor, dichoso el que se acoge a él. /R.

San Mateo 5, 1-12

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles: Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán la misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos ustedes cuando los insulten y los persigan y los calumnien de cualquier modo por mi causa. Estén alegres y contentos, porque su recompensa será grande en el cielo, que de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a ustedes.

Ideas centrales del evangelio por el Padre Carlos Yepes

El corazón de la Sagrada Escritura es el nuevo testamento, el corazón del nuevo testamento es el evangelio, el corazón del evangelio es el llamado: sermón del monte, y el corazón del sermón del monte son las bienaventuranzas.

La pobreza de espíritu en Jesucristo es fundamentalmente la total confianza, el abandono incondicional en la voluntad y en la presencia de Dios, es lo contrario de la autosuficiencia y de la soberbia humana, que piensa que todo lo puede alcanzar: por su inteligencia, por su capacidad.

¿Cómo entender que un sufrido, una persona que llora, el que tiene hambre y sed de justicia, puede ser dichoso?, lo entenderemos solo en la línea de que ciertamente hay cruz, hay incomprensiones, hay sufrimientos en la vida de cada uno, pero cuando esta actitud de sufrimiento o esta situación de dolor moral nos quebranta nuestra soberbia y nos hace confiarnos totalmente a Dios, encontramos precisamente ese camino de dicha, cuando nos abandonamos en Dios.

Cuando nosotros aprendamos misericordia alcanzaremos plenamente la misericordia de Dios, cuando seamos limpios de corazón podremos ver cara a cara a Dios, cuando trabajemos por la paz seremos llamados en verdad hijos de Dios.