Inicio - Oraciones - Laudes del día - Laudes - oración de la mañana - lunes 06 junio 2022
Generic filters

Filtro

Laudes – oración de la mañana – lunes 06 junio 2022

Laudes

Para activar el video con la oración de la mañana dale play

V/. -Señor, abre mis labios.
R/. -Y mi boca proclamará tu alabanza.

Ant: Venid, adoremos a Cristo, hijo de María Virgen.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya

Himno

Oh, Virgen, resplandeciente estrella de caridad para los santos y manantial vivo y fecundo de esperanza para nosotros, los mortales.

Tanto vales, gran Señora, ante el piadoso corazón de tu Hijo, que quien pide con confianza, por ti, segura lo alcanza.

La ayuda de tu bondad no sólo auxilia al que te implora, sino que con gusto das y el deseo de los suplicantes colmas.

En ti la misericordia, en ti la grandeza; tú contienes la bondad que las criaturas poseen.

Gloria sea dada al Padre y al Paráclito y al Nacido de ti, que te han llamado a ser la santa Madre de la Iglesia. Amén.

Salmodia

Lectura Is 61,10 (cfr.)

Desbordo de gozo con el Señor, y me alegro con mi Dios: porque me ha vestido un traje de gala y me ha envuelto en un manto de triunfo, como novia que se adorna con sus joyas.

V/. El Señor la eligió y la predestinó.
R/. El Señor la eligió y la predestinó.

V/. La hizo morar en su templo santo.
R/. Y la predestinó.

V/. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
R/. El Señor la eligió y la predestinó.

Cántico Evangélico

Ant: Los discípulos perseveraban unánimes en la oración, con María, la madre de Jesús.

Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su siervo, según lo había predicho desde antiguo, por boca de sus santos profetas.

Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian; realizando la misericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su santa alianza y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.

Para concedernos que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos, le sirvamos con santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros días.

Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos, anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados.

Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant: Los discípulos perseveraban unánimes en la oración, con María, la madre de Jesús.

Preces

Elevemos nuestras súplicas al Salvador, que quiso nacer de María Virgen, y digámosle:

Que tu Madre, Señor, interceda por nosotros
-Oh Sol de justicia, a quien la Virgen inmaculada precedía cual aurora luciente, haz que vivamos siempre iluminados por la claridad de tu presencia.

-Verbo eterno del Padre, que elegiste a María como arca incorruptible de tu morada, líbranos de la corrupción del pecado.

-Salvador nuestro, que quisiste que tu madre estuviera junto a tu cruz,
por su intercesión, concédenos compartir con alegría tus padecimientos.

-esús, que, colgado en la cruz, diste María a Juan como madre, haz que nosotros vivamos también como hijos suyos.

Acudamos a Dios Padre, tal como nos enseñó Jesucristo:

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

Final

Oh, Dios, Padre de misericordia, cuyo Unigénito, clavado en la cruz, proclamó a santa María Virgen, su Madre, como Madre también nuestra, concédenos, por su cooperación amorosa, que tu Iglesia, cada día más fecunda, se llene de gozo por la santidad de sus hijos y atraiga a su seno a todas las familias de los pueblos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.