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Vísperas I oración de la tarde I domingo 12 diciembre 2021

Vísperas

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Himno

Jesucristo, Palabra del Padre,luz eterna de todo creyente:ven y escucha la súplica ardiente,ven, Señor, porque ya se hace tarde.
Cuando el mundo dormía en tinieblas,en tu amor tú quisiste ayudarlo y trajiste, viniendo a la tierra,esa vida que puede salvarlo.
Ya madura la historia en promesas,sólo anhela tu pronto regreso;si el silencio madura la espera,el amor no soporta el silencio.
Con María, la Iglesia te aguarda con anhelos de esposa y de Madre,y reúne a sus hijos en vela,para juntos poder esperarte.
Cuando vengas, Señor, en tu gloria,que podamos salir a tu encuentro y a tu lado vivamos por siempre, dando gracias al Padre en el reino. Amén.

Salmodia

Ant: Mirad: viene el Señor con gran poder sobre las nubes del cielo. Aleluya.
Salmo 109,1-5.7: El Mesías, Rey y Sacerdote
Oráculo del Señor a mi Señor:«Siéntate a mi derecha,y haré de tus enemigos estrado de tus pies».Desde Sión extenderá el Señor el poder de tu cetro:somete en la batalla a tus enemigos.
«Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,entre esplendores sagrados;yo mismo te engendré, como rocío,antes de la aurora».
El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:«Tú eres sacerdote eterno,según el rito de Melquisedec».
El Señor a tu derecha, el día de su ira,quebrantará a los reyes.
En su camino beberá del torrente,por eso, levantará la cabeza
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo como era en el principio, ahora y siempre,por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Mirad: viene el Señor con gran poder sobre las nubes del cielo. Aleluya.

Salmo 113 B:

Himno al Dios verdadero
Ant: Aparecerá el Señor y no faltará: si tarda, no dejéis de esperarlo, pues llegará y no tardará. Aleluya.
No a nosotros, Señor, no a nosotros,sino a tu nombre da la gloria,por tu bondad, por tu lealtad.¿Por qué han de decir las naciones:»Dónde está su Dios»?
Nuestro Dios está en el cielo,lo que quiere lo hace.Sus ídolos, en cambio, son plata y oro,hechura de manos humanas:
Tienen boca, y no hablan;tienen ojos, y no ven;tienen orejas, y no oyen; tienen nariz, y no huelen; tienen manos, y no tocan; tienen pies, y no andan;no tiene voz su garganta:que sean igual los que los hacen,cuantos confían en ellos.

Israel confía en el Señor:él es su auxilio y su escudo.La casa de Aarón confía en el Señor:él es su auxilio y su escudo.Los fieles del Señor confían en el Señor:él su auxilio y su escudo.
Que el Señor se acuerde de nosotros y nos bendiga,bendiga a la casa de Israel,bendiga a la casa de Aarón;bendiga a los fieles del Señor,pequeños y grandes.
Que el Señor os acreciente,a vosotros y a vuestros hijos; benditos seáis del Señor,que hizo el cielo y la tierra.El cielo pertenece al Señor,la tierra se le ha dado a los hombres.
Los muertos ya no alaban al Señor,ni los que bajan al silencio.Nosotros, sí, bendeciremos al Señor ahora y por siempre.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo como era en el principio, ahora y siempre,por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Aparecerá el Señor y no faltará: si tarda, no dejéis de esperarlo, pues llegará y no tardará. Aleluya.

Cántico

Apocalipsis 19,1-7: Las bodas del Cordero
Ant: El Señor es nuestro legislador, el Señor es nuestro rey: él vendrá y nos salvará.
Aleluya.
La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios,porque sus juicios son verdaderos y justos. Aleluya.
Aleluya.Alabad al Señor, sus siervos todos,los que le teméis, pequeños y grandes Aleluya.
Aleluya.Porque reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo,alegrémonos y gocemos y démosle gracias.Aleluya.
Aleluya.Llegó la boda del Cordero,su esposa se ha embellecido.
Aleluya.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santocomo era en el principio, ahora y siempre,por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: El Señor es nuestro legislador, el Señor es nuestro rey: él vendrá y nos salvará.

Lectura

Flp 4,4-5
Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito, estad alegres. Que vuestra mesura la conozca todo el mundo. El Señor esta cerca.V/. Muéstranos, Señor, tu misericordia.R/. Muéstranos, Señor, tu misericordia.V/. Danos tu Salvación.R/. Tu misericordia.V/. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu SantoR/. Muéstranos, Señor, tu misericordia.
Cántico Ev.
Ant: ¡Dichosa tú, María, que has creído!, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá. Aleluya.
(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)Proclama mi alma la grandeza del Señorse alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:su nombre es santo,y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón,derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,acordándose de la misericordia-como lo había prometido a nuestros padres-en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo como era en el principio, ahora y siempre,por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: ¡Dichosa tú, María, que has creído!, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá. Aleluya.

Preces

Oremos, hermanos, a Cristo, el Señor, que viene a salvar a todos los hombres y digámosle confiadamente:
Ven, Señor, Jesús Señor Jesucristo, que por el misterio de la encarnación manifestaste al mundo la gloria de tu divinidad,
vivifica al mundo con tu venida. Tú que participaste de nuestra debilidad, concédenos tu misericordia. Tú que viniste humildemente para salvar al mundo de sus pecados, cuando vuelvas de nuevo con gloria y majestad, absuélvenos de todas las culpas. Tú que lo gobiernas todo con tu poder, ayúdanos, por tu bondad, a alcanzar la herencia eterna. Tú que estás sentado a la derecha del Padre, alegra con la visión de tu rostro a nuestros hermanos difuntos.

Terminemos nuestras preces con la oración que nos enseñó el Señor:
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre;venga a nosotros tu reino;hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.No nos dejes caer en la tentación,y líbranos del mal.

Final

Señor todopoderoso, rico en misericordia, cuando salimos animosos al encuentro de tu Hijo, no permitas que lo impidan los afanes de este mundo; guíanos hasta él con sabiduría divina para que podamos participar plenamente de su vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Amén.