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Vísperas – oración de la tarde – jueves 16 junio 2022

Vísperas

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor date prisa en socorrerme.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Himno

Enfría, Señor, mi boca; Señor, reduce mi brasa; dame, como te lo pido, concordia de cuerpo y alma.
Frente al perverso oleaje, ponme costado de gracia; dame, como te demando, concordia de cuerpo y alma.
Señor, mitiga mi angustia; remite, Señor, mi ansia; dame como te la clamo, concordia de cuerpo y alma.
No dejes que los sentidos me rindan en la batalla; Señor, Señor, no me niegues concordia de cuerpo y alma. Amén.

Salmodia

Ant. Que tus fieles, Señor, te aclamen al entrar en tu morada.

Salmo 131

Promesas a la casa de David

Señor, tenle en cuenta a David todos sus afanes: cómo juró al Señor e hizo voto al Fuerte de Jacob:

«No entraré bajo el techo de mi casa, no subiré al lecho de mi descanso, no daré sueño a mis ojos, ni reposo a mis párpados, hasta que encuentre un lugar para el Señor, una morada para el Fuerte de Jacob.»

Oímos que estaba en Efrata, la encontramos en el Soto de Jaar: entremos en su morada, postrémonos ante el estrado de sus pies.

Levántate, Señor, ven a tu mansión, ven con el arca de tu poder: que tus sacerdotes se vistan de gala, que tus fieles te aclamen. Por amor a tu siervo David, no niegues audiencia a tu Ungido.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. 1 Que tus fieles, Señor, te aclamen al entrar en tu morada.
Ant.2 El Señor ha elegido a Sión, ha deseado vivir en ella.

Salmo 131

El Señor ha jurado a David una promesa que no retractará: «A uno de tu linaje pondré sobre tu trono.

Si tus hijos guardan mi alianza y los mandatos que les enseño también sus hijos por siempre se sentarán sobre tu trono.»
Porque el Señor ha elegido a Sión ha deseado vivir en ella: «Ésta es mi mansión por siempre aquí viviré porque la deseo.
Bendeciré sus provisiones a sus pobres los saciaré de pan; vestiré a sus sacerdotes de gala y sus fieles aclamarán con vítores.
Haré germinar el vigor de David enciendo una lámpara para mi Ungido. A sus enemigos los vestiré de ignominia sobre él brillará mi diadema.»

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant 2. El Señor ha elegido a Sión, ha deseado vivir en ella.

Ant 3. El Señor le dio el poder, el honor y el reino, y todos los pueblos le servirán.

Cántico

El juicio de Dios

Gracias te damos Señor Dios omnipotente el que eres y el que eras porque has asumido el gran poder y comenzaste a reinar.

Se encolerizaron las naciones llegó tu cólera y el tiempo de que sean juzgados los muertos y de dar el galardón a tus siervos los profetas y a los santos y a los que temen tu nombre y a los pequeños y a los grandes y de arruinar a los que arruinaron la tierra.
Ahora se estableció la salud y el poderío y el reinado de nuestro Dios y la potestad de su Cristo; porque fue precipitado el acusador de nuestros hermanos el que los acusaba ante nuestro Dios día y noche.
Ellos le vencieron en virtud de la sangre del Cordero y por la palabra del testimonio que dieron y no amaron tanto su vida que temieran la muerte. Por esto estad alegres cielos y los que moráis en sus tiendas.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant 3. El Señor le dio el poder, el honor y el reino, y todos los pueblos le servirán.

Lectura 1P 3,8-9
Procurad todos tener un mismo pensar y un mismo sentir: con afecto fraternal, con ternura, con humildad. No devolváis mal por mal o insulto por insulto; al contrario, responded con una bendición, porque para esto habéis sido llamados: para heredar una bendición.

Responsorio

V/. El Señor nos alimentó con flor de harina.
R/. El Señor nos alimentó con flor de harina.

V/. Nos sació con miel silvestre.
R/. Con flor de harina.

V/. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
R/. El Señor nos alimentó con flor de harina.

Cántico Evangélico

Ant. El Señor derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes.

Cántico de la Santísima Virgen María

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia como lo había prometido a nuestros padres en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant . El Señor derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes.

Preces

Invoquemos a Cristo, pastor, protector y ayuda de su pueblo, diciendo:
Señor, refugio nuestro, escúchanos.
-Bendito seas, Señor, que nos has llamado a tu santa Iglesia; haz que seamos fieles a esta dignación de tu amor.
-Tú que has encomendado al papa N. la preocupación por todas las Iglesias, concédele una fe inquebrantable, una esperanza viva y una caridad solícita.
-Da a los pecadores la conversión, a los que caen, fortaleza, y concede a todos la penitencia y la salvación.
-Tú que quisiste habitar en un país extranjero, acércate de los que viven lejos de su familia y de su patria.
Concluyamos nuestra oración diciendo juntos las palabras de Jesús, nuestro Maestro:

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.

Oración Final

Dios todopoderoso, te damos gracias por el día que termina e imploramos tu clemencia para que nos perdones benignamente todas las fallas que, por la fragilidad de la condición humana, en él hayamos cometido. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.
Conclusión
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.